Creo que el origen y la antigüedad exactos de este postre es casi imposible de rastrear, pero por lo que tengo entendido se atribuye a los conventos de Europa de hace varios siglos. Historia que no me parece para nada descabellada teniendo en cuenta la sencillez y lo económico de los ingredientes que se utilizan para preparar este postre.
Sea cual sea su origen esta receta se extendió por todo el mundo, cruzó el océano y muchos siglos después, en una casa de Buenos Aires decidimos probar a ver como nos sale.
Me resulto de lo más sencillo y no tarde ni medía hora en tenerlo listo.
La verdad, es genial para salir de apuros!