Esta receta es la más especial para mi, porque fue la primer receta que me enseño mi papá, hace muchos, muchos años.
Desde muy chiquita me gustaba mucho y le pedía a mi papá que me prepare este budín para merendar cada dos por tres y cuando crecí y volé del nido familiar, siempre que iba a visitarlo me esperaba con el budín recién sacado del horno.
Por suerte es una receta tan sencilla y lleva tan pocos ingredientes que puedo prepararla cada vez que lo extraño y hoy, que fue uno de esos días, la voy a compartir con uds.
